Las Ciudades Patrimonio de España buscan rentabilizar su patrimonio.
Ibiza ha participado representada directamente por su Alcaldesa, en una reciente reunión en Cáceres, del grupo que conforman las 13 ciudades españolas declaradas Patrimonio de Humanidad por la Unesco. Este grupo lo forman Ibiza, Cáceres, Mérida, San Cristóbal de La Laguna, Tarragona, Salamanca, Toledo, Segovia, Alcalá de Henares, Santiago de Compostela, Tarragona, Ávila y Córdoba, el grupo se formó hace 16 años.
En esta reunión que tenía como objetivo encargar un “Plan Director” para modernizar y renovar los objetivos del grupo, uno de los aspectos que se ha tratado de forma muy especial es la necesidad de abordar la rentabilidad del patrimonio cultural de sus miembros.
Una de las ideas que se han expuesto es la necesidad de la recuperación de las labores y oficios artesanales que antaño forjaron, esculpieron y decoraron los monumentos.
En la reunión se han tratado aspectos administrativos del grupo actualizando las responsabilidades que cada ciudad adquiere en el funcionamiento y desarrollo de los proyectos y actividades que el grupo desarrolla. En este sentido Cáceres recibe la cartera de “Hacienda y Patrimonio” y uno de las ideas planteadas sobre la mesa versa sobre la necesidad de “reclamar al Gobierno central que sea posible cobrar el IBI por aquellos edificios históricos y monumentales que ahora están exentos al tener estas características”.
La rentabilización del patrimonio cultural de Ibiza, como de casi todas las ciudades, no puede o no debe deslindarse del beneficio que como atractivo turístico aportan de forma medible y conocida. Esta reflexión elemental no debe ser excluyente de otras consideraciones que busquen optimizar el rendimiento puntual y la rentabilidad de los conjuntos monumentales porque en el caso del patrimonio cultural hay un conflicto decano y es que mientras su mantenimiento corresponde a los Ayuntamientos, estos no perciben ningún impuesto y en concreto el IBI de estos edificios pues simplemente están exentos.
Bueno es un problema que insisto no es nuevo y tiene otros escenarios aparte de su repercusión en las Ciudades Patrimonio de la Humanidad en suelo español y uno de estos otros escenarios es el eclesiástico. La Iglesia es propietaria titular de un enorme patrimonio monumental atenazado por una vejez importante, décadas de descuido y abandono y cuyo mantenimiento y conservación consume presupuestos enormes y que recae sobre el estado sin que este perciba ningún impuesto ni participe en su explotación. Algunos expertos estiman que esto es poco sostenible y hay voces a favor de la expropiación.
